Él es la Gloria de las Glorias
Esto es lo que ha descendido del reino de gloria proferido por la lengua de la fuerza y del poder y revelado a los Profetas de antaño. Hemos tomado su esencia íntima y la hemos ataviado con la vestidura de la brevedad, como muestra de favor a los justos, para que sean fieles al Convenio de Dios, cumplan durante su vida su compromiso y obtengan en el reino del espíritu la joya de la virtud divina.
1 ¡OH HIJO DEL ESPÍRITU!
Mi primer consejo es éste: Posee un corazón puro, bondadoso y
radiante, para que sea tuya una soberanía antigua, imperecedera y sempiterna.
2 ¡OH HIJO DEL ESPÍRITU!
Ante mi vista lo más amado de todas las cosas es la Justicia; no te apartes
de ella si Me deseas, y no la descuides para que confíe en ti. Con su
ayuda verás con tus propios ojos y no por los ojos de otros, y conocerás
con tu propio conocimiento y no mediante el conocimiento de tu prójimo.
Pondera en tu corazón cómo te corresponde ser. En verdad, la justicia
es mi don para ti y el signo de mi amorosa bondad. Tenía pues ante tus
ojos.
3 ¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Velado en mi ser inmemorial y en la antigua eternidad de mi esencia, conocía
mi amor a ti; por tanto te creé, grabé en ti mi imagen y te revelé
mi belleza.
4 ¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Amé tu creación; por eso te creé. Por tanto, ámame
para que mencione tu nombre y llene tu alma con el espíritu de vida.
5 ¡OH HIJO DEL SER!
Ámame, para que Yo te ame. Si tú no Me amas, mi amor jamás
llegará a ti. Sábelo, oh siervo.
6 ¡OH HIJO DEL SER!
Tu Paraíso es mi amor; tu morada celestial, la reunión conmigo.
Entra, no tardes. Esto es lo que ha sido destinado para ti en nuestro reino
de lo alto y en nuestro exaltado dominio.
7 ¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Si Me amas, aléjate de ti mismo, y si buscas mi complacencia, no consideres
la tuya, a fin de que mueras en Mí y Yo viva eternamente en ti.
8 ¡OH HIJO DEL ESPÍRITU!
No habrá paz para ti, mientras no renuncies a ti mismo y te vuelvas hacia
Mí; pues te incumbe gloriarte en mi nombre y no en el tuyo, poner tu
confianza en Mí y no en ti mismo, ya que deseo ser amado solo y por encima
de todo cuanto existe.
9 ¡OH HIJO DEL SER!
Mi amor es mi fortaleza; quien entra en ella está salvo y seguro; quien se aparta, sin duda se extraviará y perecerá.
10 ¡OH HIJO DE LA PROLACIÓN!
Tú eres mi fortaleza, entra en ella para que estés a salvo. Mi
amor está en ti;conócelo, para que Me encuentres junto a ti.
11 ¡OH HIJO DEL SER!
Tú eres mi lámpara y mi luz está en ti. Obtén de
ella tu resplandor y no busques a nadie sino a Mí. Pues te he creado
rico y he derramado generosamente mi favor sobre ti.
12 ¡OH HIJO DEL SER!
Con las manos del poder te hice y con los dedos de la fuerza te creé;
y dentro de ti puse la esencia de mi luz. Conténtate con ella y no busques
nada más, pues mi obra es perfecta y mi mandamiento es obligatorio. No
lo objetes ni lo pongas en duda.
13 ¡OH HIJO DEL ESPÍRITU!
Te creé rico, ¿por qué te empobreces? Te hice noble, ¿por
qué te degradas? De la esencia del conocimiento te di vida, ¿por
qué buscas esclarecimiento en alguien fuera de Mí? De la arcilla
del amor te modelé, ¿cómo puedes ocuparte de otro? Vuelve
tu vista hacia ti mismo, para que Me encuentres dentro de ti, fuerte, poderoso
e independiente de todo.
14 ¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Tú eres mi dominio y mi dominio no perece, ¿por qué temes
perecer? Tú eres mi luz y mi luz no será jamás extinguida,
¿por qué temes la extinción? Tú eres mi gloria y mi
gloria no se disipa; tú eres mi manto y mi manto no se gastará
nunca. Mantente, entonces, firme en tu amor hacia Mí para que Me encuentres
en el reino de gloria.
15 ¡OH HIJO DE LA PROLACIÓN!
Vuelve tu rostro hacia el mío y renuncia a todo salvo a Mí, pues
mi soberanía perdura y mi dominio no perece. Si buscases a otro y no
a Mí, es más, si explorases eternamente el universo, tu búsqueda
sería vana.
16 ¡OH HIJO DE LA LUZ!
Olvídate de todo menos de Mí y entra en comunión con mi
espíritu. Esto pertenece a la esencia de mi mandamiento, por tanto vuélvete
a él.
17 ¡OH HIJO DEL HOMBRE! Conténtate conmigo y no busques a otro que te ayude, porque nadie sino Yo podrá nunca bastarte.
18 ¡OH HIJO DEL ESPÍRITU!
No Me pidas lo que no deseamos para ti; conténtate, pues, con lo que
hemos ordenado para ti, porque esto es lo que te beneficia, si con ello te contentas.
19 ¡OH HIJO DE LA MARAVILLOSA VISIÓN!
Te he infundido un soplo de mi propio Espíritu para que seas mi amante.
¿Por qué Me has abandonado, buscando a otro amado y no a Mí?
20 ¡OH HIJO DEL ESPÍRITU!
Mi demanda hacia ti es grande; no puede ser olvidada. Mi gracia para contigo
es abundante; no puede ser velada. Mi amor ha fijado en ti su hogar; no puede
ser ocultado. Mi luz te es manifiesta; no puede ser oscurecida.
21 ¡OH HIJO DEL HOMBRE!
En el árbol de refulgente gloria he dispuesto para ti los frutos más
escogidos, ¿por qué te has apartado, contentándote con lo
que es menos bueno? Vuelve, entonces, a lo que es mejor para ti, en el reino
de lo alto.
22 ¡OH HIJO DEL ESPÍRITU!
Te he creado noble; sin embargo tú te has degradado. Elévate pues,
a la altura de aquéllo para lo cual fuiste creado.
23 ¡OH HIJO DEL ALTÍSIMO!
Te llamo a lo eterno; mas tú buscas lo que perece. ¿Qué te
ha hecho apartarte de nuestro deseo y seguir el tuyo?
24 ¡OH HIJO DEL HOMBRE!
No rebases tus límites, ni reclames lo que no te corresponde. Póstrate
ante la faz de tu Dios, el Señor de la fuerza y el poder.
25 ¡OH HIJO DEL ESPÍRITU!
No te vanaglories por encima del pobre, pues a él le guío por
su camino, y a ti te veo en tu grave condición y te confundo para siempre.
26 ¡OH HIJO DEL SER!
¿Cómo has podido olvidar tus propias faltas, y te has ocupado de
las faltas de los demás? Quien así obra es detestado por Mí.
27 ¡OH HIJO DEL HOMBRE!
No murmures los pecados de otros mientras seas tú mismo un pecador. Si
desobedecieres este mandamiento serás detestado, y de ello Yo doy testimonio.
28 ¡OH HIJO DEL ESPÍRITU!
Has de saber que, en verdad, aquel que ordena a los hombres ser justos y él
mismo comete iniquidad, no proviene de Mí, aunque lleve mi nombre.
29 ¡OH HIJO DEL SER!
No atribuyas a ningún alma lo que no quisieras que se te atribuyese a
ti, ni digas aquello que no haces. Éste es mi mandamiento para ti; cúmplelo.
30 ¡OH HIJO DEL HOMBRE!
No niegues a mi siervo lo que te pidiere, pues su rostro es mi rostro; avergüénzate
pues ante Mí.
31 ¡OH HIJO DEL SER!
Pídete cuentas a ti mismo cada día, antes de que seas llamado
a rendirías; pues la muerte te llegará sin aviso y habrás
de responder por tus hechos.
32 ¡OH HIJO DEL ALTÍSIMO!
He hecho de la muerte una mensajera de alegría para ti. ¿Por qué
te afliges? He hecho que la luz resplandezca sobre ti. ¿Por qué
te ocultas de ella?
33 ¡OH HIJO DEL ESPÍRITU!
Con las felices nuevas de la luz te saludo; ¡regocíjate! Te llamo
a la corte de santidad;. habita allí para que vivas en paz eternamente.
34 ¡OH HIJO DEL ESPÍRITU!
El espíritu de santidad te lleva las felices nuevas de la reunión,
¿por qué te afliges? El espíritu del poder te confirma en
su causa, ¿por que te ocultas? La luz de su semblante te guía, ¿cómo
puedes extraviarte?
35 ¡OH HIJO DEL HOMBRE!
No te aflijas a menos que estés lejos de Nosotros. Y no te regocijes
a menos que te acerques y vuelvas a Nosotros.
36 ¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Regocíjate con la alegría de tu corazón, para que seas
digno de encontrarme y reflejar mi belleza.
37 ¡OH HIJO DEL HOMBRE!
No te despojes de mi hermoso manto, ni pierdas el derecho a tu parte de mi maravillosa
fuente; no sea que tengas que sufrir sed para siempre.
38 ¡OH HIJO DEL SER!
Guarda mis decretos por amor a Mí y niégate aquello que deseas,
si buscas mi agrado.
39 ¡OH HIJO DEL HOMBRE!
No descuides mis mandamientos si amas mi belleza, y no olvides mis consejos
si quieres alcanzar mi complacencia.
40 ¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Aunque atravesases veloz la inmensidad del espacio y recorrieses la extensión
del cielo, no encontrarías tranquilidad sino en la sumisión a
nuestro mandamiento y en la humildad ante nuestra faz.
41 ¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Enaltece mi causa para que te revele los misterios de mi grandeza y brille sobre
ti con la luz de la eternidad.
42 ¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Humíllate ante Mí, para que Yo bondadosamente te visite. Esfuérzate
por el triunfo de mi causa, a fin de que estando aún en la tierra obtengas
la victoria.
43 ¡OH HIJO DEL SER!
Haz mención de Mí en mi tierra, para que en mi cielo Yo te recuerde;
así encontrarán solaz mis ojos y los tuyos.
44 ¡OH HIJO DEL TRONO!
Tu oído es mi oído, oye con él. Tu vista es mi vista, mira
con ella, para que en lo más íntimo de tu alma atestigües
mi exaltada santidad, y Yo dentro de mi ser dé testimonio de una exaltada
posición para ti.
45 ¡OH HIJO DEL SER!
Busca la muerte de un mártir en mi sendero, contento con mi voluntad
y agradecido con lo que ordeno, para que reposes conmigo bajo el dosel de majestad
tras el tabernáculo de gloria.
46 ¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Medita y reflexiona: ¿Es tu deseo morir en tu lecho o derramar tu sangre
en el polvo como mártir en mi sendero, y así llegar a ser la manifestación
de mi mandamiento y el revelador de mi luz en el más alto paraíso?
Juzga como es debido, ¡oh siervo!
47 ¡OH HIJO DEL HOMBRE!
¡Por mi belleza! Teñir tus cabellos con tu sangre es ante mi vista
más grande que la creación del universo y la luz de ambos mundos.
Esfuérzate por lograrlo, ¡oh siervo!
48 ¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Para todo hay un signo. El signo del amor es la fortaleza ante mi decreto y
la paciencia ante mis pruebas.
49 ¡OH HIJO DEL HOMBRE!
El verdadero amante ansía la tribulación como el rebelde anhela
el perdón y el pecador la misericordia.
50 ¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Si no te sobreviniese la adversidad en mi sendero, ¿cómo podrías
seguir los caminos de quienes están contentos con mi voluntad? Si no
te afligiesen las pruebas en tu anhelo por encontrarme, ¿cómo habrías
de alcanzar la luz en tu amor a mi belleza?
51 ¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Mi calamidad es mi providencia, aparentemente es fuego y venganza, pero por
dentro es luz y misericordia. Corre hacia ella para que llegues a ser una luz
eterna y un espíritu inmortal. Éste es mi mandamiento para ti;
obsérvalo.
52 ¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Si te llegare la prosperidad, no te regocijes, y si te sobreviniere la humillación,
no te acongojes, pues ambas pasarán y dejarán de ser.
53 ¡OH HIJO DEL SER!
Si te sorprende la pobreza, no te entristezcas, pues a tiempo te visitará
el Señor de la riqueza. No temas la humillación, pues algún
día descansará sobre ti la gloria.
54 ¡OH HIJO DEL SER!
Si pones tu corazón en ese dominio eterno e imperecedero, y en esa vida
antigua y sempiterna, abandona esta soberanía mortal y pasajera.
55 ¡OH HIJO DEL SER!
No te ocupes de este mundo, pues con fuego probamos el oro y con oro probamos
a nuestros siervos.
56 ¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Tú anhelas el oro y Yo deseo que te libres de él. Te consideras
rico al poseerlo y Yo reconozco tu riqueza en que te purifiques de él.
¡Por mi vida!, esto es mi conocimiento y aquéllo tu fantasía.
¿Cómo puede mi propósito estar de acuerdo con el tuyo?
57 ¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Gasta mi riqueza en mis pobres, para que en el cielo participes de las reservas
de esplendor inmarcesible y de los tesoros de gloria imperecedera. Pero, ¡por
mi vida!, ofrendar tu alma es más glorioso, ¡si vieras con mi ojo!
58 ¡OH HIJO DEL HOMBRE!
El templo de la existencia es mi trono; purifícalo de todo, para que
Me establezca y habite en él.
59 ¡OH HIJO DEL SER!
Tu corazón es mi morada; santifícalo para mi descenso. Tu espíritu
es el lugar de mi revelación; purifícalo para mi manifestación.
60 ¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Pon tu mano en mi corazón, para que Me eleve sobre ti, radiante y resplandeciente.
61 ¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Asciende a mi cielo para que logres el gozo de la reunión, y bebas el
vino incomparable del cáliz de gloria imperecedera.
62 ¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Han pasado sobre ti muchos días mientras te has ocupado en tus fantasías
y vanas imaginaciones. ¿Hasta cuándo dormirás en tu lecho?
Alza la cabeza y sacúdete el sueño, pues el Sol ha llegado al
cenit, y tal vez brille sobre ti con la luz de la belleza.
63 ¡OH HIJO DEL HOMBRE!
La luz ha brillado sobre ti desde el horizonte del Monte sagrado, y el espíritu
de la iluminación ha soplado en el Sinaí de tu corazón.
Por tanto, líbrate de los velos de fantasías ociosas y entra en
mi corte, para que seas digno de la vida sempiterna y merezcas encontrarme.
Así, tal vez, no te llegue la muerte, ni el cansancio, ni la aflicción.
64 ¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Mi eternidad es mi creación; la he creado para ti. Haz de ella la vestidura
de tu templo. Mi unidad es mi obra; la he forjado para ti; atavíate con
ella, para que seas por toda la eternidad la revelación de mi ser imperecedero.
65 ¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Mi majestad es mi dádiva para ti, y mi grandeza, la muestra de mi misericordia
para contigo. Lo que es propio de Mí nadie lo comprenderá, ni
nadie podrá referirlo. Verdaderamente lo he guardado en mis receptáculos
ocultos y en los tesoros de mi mandamiento, como señal de mi amorosa
bondad para mis siervos y de mi misericordia para mi pueblo.
66 ¡OH HIJOS DE LA DIVINA E INVISIBLE ESENCIA!
Se os impedirá amarme y las almas serán perturbadas cuando hagan
mención de Mí, pues las mentes no pueden comprenderme ni los corazones
contenerme.
67 ¡OH HIJO DE LA BELLEZA!
¡Por mi espíritu y mi favor! ¡Por mi misericordia y mi belleza!
Todo lo que te he revelado con la lengua del poder, y he escrito para ti con
la pluma de la fuerza, ha sido conforme a tu capacidad y comprensión,
y no de acuerdo con mi posición y la melodía de mi voz.
68 ¡OH HIJOS DE LOS HOMBRES!
¿No sabéis acaso por qué os hemos creado a todos del mismo
polvo? Para que ninguno se enaltezca a sí mismo por encima de otro. En
todo momento, ponderad en vuestro corazón cómo habéis sido
creados. Puesto que os hemos creado a todos de una misma sustancia, os incumbe
ser como una sola alma, caminar con los mismos pies, comer con la misma boca
y habitar en la misma tierra, para que mediante vuestros hechos y acciones se
manifiesten, desde vuestro más íntimo ser, los signos de la unicidad
y la esencia del desprendimiento. Este es mi consejo para vosotros, ¡oh
concurso de la luz! Prestad atención a este consejo para que obtengáis
el fruto de la santidad del árbol de maravillosa gloria.
69 ¡OH VOSOTROS HIJOS DEL ESPÍRITU!
Sois mi tesoro, pues en vosotros he atesorado las perlas de mis misterios y
las joyas de mi conocimiento. Protegedlas contra los extraños entre mis
siervos y contra los impíos entre mi pueblo.
70 ¡OH HIJO DE AQUÉL QUE SE LIMITABA A SU PROPIA ENTIDAD EN EL REINO
DE SU SER!
Has de saber, que he derramado sobre ti todas las fragancias de santidad, te
he revelado plenamente mi palabra, he perfeccionado a través de ti mi
munificencia y he deseado para ti lo que he deseado para mi ser. Conténtate,
entonces, con mi voluntad y sé agradecido conmigo.
71 ¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Escribe con la tinta de la luz, en la tabla de tu espíritu, todo lo que
te hemos revelado. Si no está en tu poder hacerlo, entonces, haz tu tinta
de la esencia de tu corazón. Si no puedes hacerlo, entonces, escribe
con aquella tinta carmesí que ha sido derramada en mi sendero. Esto,
en verdad, es más grato para Mí que todo lo demás, para
que su luz perdure para siempre.
Las Palabras Ocultas
SEGUNDA PARTE - Del Persa
En el Nombre del Señor de la Prolación, el Poderoso.
1 ¡OH VOSOTROS QUE TENÉIS ENTENDIMIENTO PARA CONOCER Y OÍDOS
PARA ESCUCHAR!
El primer llamado del Amado es éste: ¡Oh ruiseñor místico!
No habites sino en el rosedal del espíritu. ¡Oh mensajero del Salomón
del amor! No busques refugio sino en la Saba del bienamado, y ¡oh fénix
inmortal! No mores sino en el monte de la fidelidad. Allí está
tu morada, si con las alas de tu alma te remontas hacia el reino de lo infinito
y tratas de llegar a tu objetivo.
2 ¡OH HIJO DEL ESPÍRITU!
El pájaro busca su nido; el ruiseñor, el encanto de la rosa; sin
embargo, esos pájaros, que son los corazones de los hombres, contentos
con el polvo transitorio se han extraviado lejos de su nido eterno, y volviendo
sus ojos hacia el lodo de la negligencia, se han despojado de la gloria de la
presencia divina. ¡Ay! qué extraño y lamentable, que a cambio
de un simple sorbo, se hayan apartado de los inquietos mares del Altísimo,
permaneciendo lejos del horizonte más esplendoroso.
3 ¡OH AMIGO!
En el jardín de tu corazón no plantes sino la rosa del amor, y
no liberes al ruiseñor del afecto y del deseo. Aférrate a la compañía
de los justos y elude toda asociación con los impíos.
4 ¡OH HIJO DE LA JUSTICIA!
¿Dónde puede ir un amante si no es a la tierra de su amada? ¿Y
qué buscador encuentra descanso lejos del deseo de su corazón?
Para el verdadero amante la reunión es la vida, y la separación,
es la muerte. Su pecho está desprovisto de paciencia y su corazón
no está en paz. A una minada de vidas él renunciaría por
apresurarse a la morada de su amada.
5 ¡OH HIJO DEL POLVO!
En verdad te digo: de todos los hombres, el más negligente es aquel que
disputa inutilmente y trata de sobresalir por encima de su hermano. Di: ¡Oh
hermanos! Que las acciones y no las palabras, sean vuestro adorno.
6 ¡OH HIJO DE LA TIERRA!
Sabe, ciertamente, que el corazón en el que perdure el menor residuo
de envidia, nunca alcanzará mi dominio sempiterno, ni aspirará
los suaves y sagrados aromas que emanan de mi reino de santidad.
7 ¡OH HIJO DEL AMOR!
Estás solo a un paso de las gloriosas alturas celestiales y del divino
árbol del amor. Da ese paso y, con el siguiente, avanza hacia el reino
inmortal y entra en el pabellón de la eternidad. Presta oído,
entonces, a lo que ha sido revelado por la Pluma de Gloria.
8 ¡OH HIJO DE LA GLORIA!
Apresúrate en el sendero de la santidad, y entra en el cielo de comunión
conmigo. Purifica tu corazón con el depurador del espíritu, y
apresúrate hacia la corte del Altísimo.
9 ¡OH SOMBRA FUGAZ!
Cruza más allá de las bajas etapas de la duda y elévate
a las exaltadas alturas de la certeza. Abre el ojo de la verdad para que veas
la Belleza manifiesta y exclames: ¡Santificado sea el Señor, el
más excelso de todos los creadores!
10 ¡OH HIJO DEL DESEO!
Presta oído a esto: Nunca reconocerá el ojo mortal la belleza
sempiterna, ni se complacerá el corazón sin vida con algo que
no sea la flor marchita. Pues cada cosa busca su semejante y se deleita en la
compañía de su clase.
11 ¡OH HIJO DEL POLVO!
Ciega tus ojos, para que veas mi belleza; cubre tus oídos, para que escuches
la dulce melodía de mi voz; vacíate de todo saber, para que compartas
mi conocimiento; y santifícate de las riquezas, para que obtengas una
parte duradera del océano de mi eterna riqueza. Esto es, ciega tus ojos
a todo cuanto no sea mi belleza; cubre tus oídos a todo cuanto no sea
mi palabra; vacíate de todo saber salvo de mi conocimiento, para que
con visión clara, corazón puro y oído atento, entres en
la corte de mi santidad.
12 ¡OH HOMBRE DE DOS VISIONES!
Cierra un ojo y abre el otro. Cierra uno ante el mundo y todo lo que hay en
él, y abre el otro ante la consagrada belleza del Amado.
13 ¡OH MIS HIJOS!
Temo que, privados de la melodía de la paloma celestial, os hundáis
nuevamente en las sombras de la perdición total, y sin haber visto jamás
la belleza de la rosa, retornéis al agua y a la arcilla.
14 ¡OH AMIGOS!
No abandonéis la belleza sempiterna a cambio de una belleza que ha de
morir, ni depositéis vuestro afecto en este mundo mortal de polvo.
15 ¡OH HIJO DEL ESPÍRITU!
Llegará el tiempo en que el ruiseñor de santidad ya no revelará
los íntimos misterios, y todos seréis privados de la melodía
celestial y de la voz que proviene de lo alto.
16 ¡OH ESENCIA DE LA NEGLIGENCIA!
Minadas de lenguas místicas se expresan en una voz, y minadas de misterios
ocultos se revelan en una sola melodía; pero, ¡ay!, no existe oído
que escuche ni corazón que comprenda.
17 ¡OH COMPAÑEROS!
Las puertas orientadas hacia el Irrestringido están abiertas de par en
par, y la habitación del amado está adornada con la sangre de
los amantes; sin embargo, todos salvo unos cuantos, siguen privados de esta
ciudad celestial y aun entre éstos, no se halla más que un puñado
pequeño con el corazón puro y el espíritu santificado.
18 ¡OH MORADORES DEL SUPREMO PARAÍSO!
Proclamad a los hijos de la certeza que en los reinos de santidad, cerca del
paraíso celestial, ha aparecido un nuevo jardín, alrededor del
cual circundan los habitantes del reino en lo alto y los moradores inmortales
del exaltado paraíso. Esforzáos, entonces, por alcanzar esa posición,
para que de sus anémonas desentrañéis los misterios del
amor, y aprendáis el secreto de la divina y perfecta sabiduría
de sus eternos frutos. ¡Solazados sean los ojos de quienes entran y habitan
allí!
19 ¡OH MIS AMIGOS!
¿Habéis olvidado aquella verdadera y resplandeciente mañana,
cuando en aquellas sagradas y benditas cercanías estábais todos
reunidos en mi presencia, a la sombra del árbol de la vida, que está
plantado en el paraíso todo glorioso? Sobrecogidos escuchásteis
cuando pronuncié estas tres santísimas palabras: ¡Oh amigos!
No prefiráis vuestra voluntad a la mía; nunca deséis lo
que no he deseado para vosotros, y no os acerquéis a Mí con corazones
sin vida, manchados de deseos y anhelos mundanos. Si tan solo santificárais
vuestras almas, en este mismo momento recordaríais aquel lugar y aquellas
cercanías y la verdad de mis palabras se haría evidente a todos
vosotros.
En la octava de las muy santas líneas, en la quinta Tabla del Paraíso, Él dice:
20 ¡OH VOSOTROS QUE COMO MUERTOS YACÉIS EN EL LECHO DE LA NEGLIGENCIA!
Han pasado edades y vuestras preciosas vidas están casi terminadas; sin
embargo, ni un solo hálito de pureza ha llegado de vosotros hasta nuestra
corte de santidad. Aunque estáis sumergidos en el océano de la
incredulidad, con vuestros labios profesáis la única y verdadera
fe de Dios. Habéis amado a quien detesto, y de mi enemigo habéis
hecho un amigo. No obstante, camináis sobre mi tierra complacidos y satisfechos
de vosotros mismos, sin reparar en que mi tierra está cansada de vosotros,
y todo cuanto hay en ella os rehúye. Si abriérais vuestros ojos,
en verdad preferiríais una minada de aflicciones a esta alegría,
y consideraríais la muerte misma mejor que esta vida.
21 ¡OH MÓVIL FORMA DE POLVO!
Deseo comunión contigo, pero tú no quieres confiar en Mí.
La espada de tu rebelión ha derribado el árbol de tu esperanza.
Estoy en todo momento cerca de ti, pero tú estás siempre lejos
de Mí. He escogido gloria imperecedera para ti; sin embargo, tú
has elegido para ti mismo vergüenza sin límite. Mientras aún
haya tiempo, vuelve y no pierdas tu oportunidad.
22 ¡OH HIJO DEL DESEO!
Los doctos y sabios se han esforzado durante largos años y no han logrado
llegar a la presencia del Todo Glorioso; han pasado su vida buscándole,
sin embargo, no han visto la belleza de su semblante. Tú, sin el menor
esfuerzo, has llegado a tu meta y, sin buscar, has logrado el objeto de tu búsqueda.
Pero, a pesar de esto, has seguido tan envuelto en el velo del yo, que tus ojos
no han visto la belleza del Amado, ni han tocado tus manos el borde de su manto.
Mirad y admiraos, vosotros que tenéis ojos.
23 ¡OH HABITANTES DE LA CIUDAD DEL AMOR!
Ráfagas mortales han acosado al cirio sempiterno, y la belleza del Joven
celestial está velada en la oscuridad del polvo. El príncipe de
los monarcas del amor ha sido agraviado por el pueblo de la tiranía y
la paloma de santidad está presa en garras de lechuzas. Los moradores
del pabellón de gloria y el concurso celestial lloran y se lamentan,
en tanto que vosotros descansáis en el dominio de la negligencia y os
consideráis entre los verdaderos amigos. ¡Qué vanas son vuestras
imaginaciones!
24 ¡OH NECIOS QUE TENÉIS REPUTACIÓN DE SABIOS!
¿Por qué os disfrazáis de pastores, cuando interiormente
os habéis vuelto lobos al acecho de mi rebaño? Sois como la estrella
que sale antes del alba, que aunque parece brillante y luminosa, desvía
a los viajeros de mi ciudad hacia los caminos de la perdición.
25 ¡OH VOSOTROS QUE PARECÉIS PERFECTOS PERO POR DENTRO ESTÁIS
CORROMPIDOS!
Sois como agua clara pero amarga, que aparentemente es pura y cristalina pero
de la cual, al ser probada, ni una gota es aceptada por el divino Catador. De
hecho, el rayo de sol igual cae sobre el polvo que sobre el espejo; sin embargo,
al reflejarse, difieren éstos como difiere la estrella de la tierra;
es más, ¡inmensurable es la diferencia!
26 ¡OH AMIGO DE PALABRA!
Medita un momento: ¿Has oído alguna vez que amigo y enemigo habiten
en un corazón? Echa entonces al extraño, para que el Amigo entre
en su morada.
27 ¡OH HIJO DEL POLVO!
Todo lo que hay en el cielo y en la tierra lo he dispuesto para ti, salvo el
corazón humano, que lo he destinado para habitación de mi belleza
y gloria; sin embargo, diste mi hogar y morada a otro y no a Mí; y cada
vez que la manifestación de mi santidad buscaba su propia residencia,
encontraba allí a un extraño, y no hallando hogar, partía
presurosa hacia el santuario del Amado. No obstante, he guardado tu secreto
y no he deseado tu vergüenza.
28 ¡OH ESENCIA DEL DESEO!
Muchas madrugadas he venido a tu morada desde los reinos del Irrestringido,y
te he encontrado en el lecho de la comodidad ocupándote de otros y no
de Mí. De inmediato, como el rayo del espíritu, he vuelto a los
reinos de celestial gloria, sin decirlo a las huestes de santidad en mis retiros
de lo alto.
29 ¡OH HIJO DE LA MUNIFICENCIA!
De los desiertos de la nada, con la arcilla de mi mandamiento te hice aparecer,
y dispuse para tu educación cada átomo existente y la esencia
de todo lo creado. Así, antes de que nacieras del vientre de tu madre,
te destiné dos fuentes de fulgurante leche, ojos que cuidasen de ti y
corazones que te amasen. Mediante mi amorosa bondad, a la sombra de mi misericordia
te crié, y te protegí por la esencia de mi gracia y favor. Y al
hacer esto, mi propósito era que pudieses alcanzar mi dominio sempiterno
y llegases a ser merecedor de mis invisibles dones. Sin embargo, permaneciste
descuidado y cuando hubiste crecido, menospreciaste todas mis dádivas,
ocupándote de tal modo en tus ociosas imaginaciones, que te volviste
completamente olvidadizo y, apartándote de las puertas del Amigo, habitaste
en las cortes de mi enemigo.
30 ¡OH ESCLAVO CAUTIVO DEL MUNDO!
Muchos amaneceres sopló sobre ti la brisa de mi amorosa bondad y te encontró
profundamente dormido en el lecho de la negligencia. Lamentando tu condición,
volvió al lugar de donde venia.
31 ¡OH HIJO DE LA TIERRA!
Si Me deseas no busques a nadie más que a Mí; y si quieres contemplar
mi belleza, cierra los ojos ante el mundo y todo lo que hay en él; pues
mi voluntad y la voluntad de otro que no sea Yo, al igual que el fuego y el
agua, no pueden permanecer juntos en un corazón.
32 ¡OH AMPARADO EXTRAÑO!
El cirio de tu corazón ha sido encendido por la mano de mi poder; no
lo extingas con los vientos adversos del yo y la pasión. El que cura
todos tus males es mi recuerdo; no lo olvides. Haz de mi amor tu tesoro y estímalo
como tu misma vista y tu propia vida.
33 ¡OH MI HERMANO!
Escucha las dulces palabras de mi lengua de miel y bebe el torrente de santidad
mística que vierten mis labios azucarados. Siembra las semillas de mi
sabiduría divina en la tierra pura de tu corazón y riégalas
con el agua de la certeza, para que broten frescos y verdes los jacintos de
mi conocimiento y sabiduría en la sagrada ciudad de tu corazón.
34 ¡OH HABITANTES DE MI PARAÍSO!
Con manos de amorosa bondad he plantado, en el sagrado jardín del paraíso,
el árbol nuevo de vuestro amor y amistad, y lo he regado con las abundantes
lluvias de mi tierno favor. Ahora que ha llegado el momento de dar su fruto,
esforzaos para que sea protegido y no lo consuma la llama del deseo y la pasión.
35 ¡OH MIS AMIGOS!
Extinguid la lámpara del error y encended en vuestro corazón la
antorcha sempiterna de la guía divina. Pues dentro de poco quienes prueban
a la humanidad no aceptarán, en la santa presencia del Adorado, nada
que no sea la más pura virtud y acciones de inmaculada santidad.
36 ¡OH HIJO DEL POLVO!
Sabios son aquellos que no hablan a menos que tengan quien les escuche, como
el copero que no ofrece su copa hasta que no encuentra un buscador, y el amante
que no exclama desde lo hondo de su corazón hasta que no contempla la
belleza de su amada. Por tanto, siembra las semillas de la sabiduría
y del conocimiento en la tierra pura del corazón, y manténlas
ocultas hasta que los jacintos de la sabiduría divina broten del corazón,
y no del lodo y la arcilla.
Está escrito y consta en la primera línea de la Tabla, y está oculto en el santuario del tabernáculo de Dios:
37 ¡OH MI SIERVO!
No abandones un dominio sempiterno a cambio de aquello que perece, y no deseches
la soberanía celestial por un deseo mundano. Éste es el río
de vida eterna que ha fluido del manantial de la pluma del misericordioso. ¡Dichosos
aquellos que beben de él!
38 ¡OH HIJO DEL ESPÍRITU!
Rompe tu jaula y, como el fénix del amor, remóntate al firmamento
de la santidad. Renuncia a ti mismo y, lleno con el espíritu de la misericordia,
habita en el reino de la santidad divina.
39 ¡OH VÁSTAGO DEL POLVO!
No te contentes con la tranquilidad de un día pasajero ni te prives del
descanso sempiterno. No trueques el jardín de delicia eterna por el cúmulo
de polvo de un mundo mortal. Desde tu prisión elévate hacia los
gloriosos prados de lo alto, y alza vuelo desde tu jaula mortal hacia el paraíso
del Irrestringido.
40 ¡OH MI SIERVO!
Rompe las cadenas de este mundo, y libera tu alma de la prisión del yo.
Aprovecha tu oportunidad, pues no volverá a ti nunca más.
41 ¡OH HIJO DE MI SIERVA!
Si contemplaras la soberanía inmortal, te esforzarías por abandonar
este mundo efímero. Pero ocultarte aquélla y revelarte éste,
es un misterio que nadie, sino los puros de corazón, puede comprender.
42 ¡OH MI SIERVO!
Purifica tu corazón de malevolencia y, libre de envidia, entra en la
divina corte de santidad.
43 ¡OH MIS AMIGOS!
Seguid el camino de la complacencia del Amigo, y sabed que su agrado es el agrado
de sus criaturas. Es decir, ningún hombre debe entrar en la casa de su
amigo, si no es con su beneplácito, ni tomar sus bienes, ni preferir
su propia voluntad a la de su amigo; tampoco debe, de ningún modo, buscar
ventaja por encima de él. ¡Meditad, oh vosotros dotados de entendimiento!
44 ¡OH COMPAÑERO DE MI TRONO!
No escuches la maldad, ni mires la maldad; no te rebajes, ni suspires, ni te
lamentes. No digas nada malo para que eso mismo no llegue a tus oídos;
no agrandes las faltas de los demás, para que tus propias faltas no sean
agrandadas; no desees la humillación de nadie, para que no sea expuesta
tu propia humillación. Vive entonces los días de tu vida, que
no son más que un momento efímero, con mente inmaculada, corazón
sin mancha, pensamientos puros y carácter santificado, para que libre
y contento te desprendas de este cuerpo mortal, y te encamines hacia el paraíso
místico, y habites para siempre en el reino inmortal.
45 ¡AY! ¡AY! ¡OH AMANTES DEL DESEO MUNDANO!
Con la velocidad del rayo habéis pasado ignorando al Amado, y habéis
dirigido vuestro corazón hacia las fantasías satánicas.
Os hincáis de rodillas ante vuestra vana imaginación, llamándola
verdad. Ponéis los ojos en una espina, dándole el nombre de flor.
No habéis exhalado un solo hálito de pureza, ni ha soplado la
brisa del desprendimiento desde los prados de vuestro corazón. Habéis
echado al viento los amorosos consejos del Bienamado, y los habéis borrado
completamente de la tabla de vuestro corazón; y, como las bestias del
campo, vivís y os movéis en los pastizales del deseo y la pasión.
46 ¡OH HERMANOS EN EL SENDERO!
¿ Por qué habéis descuidado la mención del Amado,
permaneciendo lejos de su santa presencia? La esencia de la belleza está
en el pabellón incomparable, situado sobre el trono de gloria, mientras
que vosotros os ocupáis en ociosas disputas. Los suaves aromas de la
santidad se desprenden y corre la brisa de la munificencia; sin embargo, estáis
todos gravemente afligidos y privados de ello. ¡Ay de vosotros y de quienes
van por vuestro camino y siguen vuestros pasos!
47 ¡OH HIJOS DEL DESEO!
Desprendeos del atavío de la vanagloria y quitaos la vestidura
de la altivez.
En la tercera de las más sagradas líneas escritas y registradas por la pluma del invisible en la Tabla Rubí, se revela esto:
48 ¡OH HERMANOS!
Sed indulgentes unos hacia otros y no pongáis vuestro afecto en las cosas
del mundo. No os enorgullezcáis de vuestra gloria ni os avergoncéis
de la humillación. ¡Por mi belleza! He creado a todo del polvo,
y al polvo lo haré regresar.
49 ¡OH HIJOS DEL POLVO!
Hablad a los ricos de los suspiros que profieren los pobres a la medianoche;
no sea que la negligencia los lleve al camino de la destrucción y los
prive del Árbol de la Riqueza. Dar y ser generoso son atributos míos;
dichoso aquel que se adorna con mis virtudes.
50 ¡OH QUINTAESENCIA DE LA PASIÓN!
Líbrate de toda codicia y trata de estar contento; pues el codicioso
siempre ha sido despojado y el contento ha sido amado y elogiado.
51 ¡OH HIJO DE MI SIERVA!
No te aflijas en la pobreza ni te confíes en la riqueza, pues a la pobreza
sigue la riqueza, y tras la riqueza viene la pobreza. Pero ser pobre de todo
menos de Dios, es un maravilloso don; no desprecies su valor, pues al final
esto te hará rico en Dios, y así conocerás el significado
de la expresión: "En verdad sois los pobres," y las santas palabras "Dios
es el Poseedor de todo," como la verdadera mañana despuntarán,
gloriosas y resplandecientes, en el horizonte del corazón del amante,
y permanecerás seguro en el trono de la riqueza.
52 ¡OH HIJOS DE LA NEGLIGENCIA Y LA PASIÓN!
Habéis permitido a mi enemigo entrar en mi casa y habéis echado
fuera a mi amigo, ya que en vuestro corazón habéis guardado el
amor a otro y no a Mí. Prestad oído a las palabras del Amigo y
volveos hacia su Paraíso. Los amigos mundanos, buscando su propio provecho,
parecen amarse uno a otro, en tanto que el verdadero Amigo os ha amado y os
ama por vosotros mismos; de hecho, ha sufrido innumerables aflicciones para
poder guiaros. No seáis desleales con semejante Amigo; es más,
apresuraos en ir hacia Él. Éste es el sol de la palabra de verdad
y fidelidad, que ha aparecido sobre el horizonte de la pluma del Señor
de todos los nombres. Abrid los oídos, para que escuchéis la palabra
de Dios, el que Ayuda en el Peligro, el que Existe por Sí Mismo.
53 ¡OH VOSOTROS QUE OS ENORGULLECÉIS CON LA RIQUEZA MORTAL!
Sabed, en verdad, que la riqueza es un poderoso obstáculo entre el buscador
y su deseo, entre el amante y su amada. Los ricos, salvo unos pocos, de ningún
modo llegarán a la corte de su presencia, ni entrarán en la ciudad
del contento y la resignación. Dichoso, pues, aquel que siendo rico,
no es privado por su riqueza del reino sempiterno, ni es por ella despojado
del dominio imperecedero. ¡Por el Más Grande Nombre! ¡El esplendor
de ese hombre rico iluminará a los habitantes del cielo, como el sol
alumbra a la gente de la tierra!
54 ¡OH RICOS DE LA TIERRA!
Los pobres son mi depósito en medio de vosotros; cuidad mi depósito,
y no estéis empeñados solamente en vuestro propio bienestar.
55 ¡OH HIJO DE LA PASIÓN!
Purifícate de la contaminación de la riqueza y, en perfecta paz,
entra en el reino de la pobreza, para que bebas en la fuente del desprendimiento,
el vino de la vida inmortal.
56 ¡OH MI HIJO!
La asociación con los impíos aumenta la tristeza, en tanto que
la compañía de los justos limpia de herrumbre el corazón.
Quien desee entrar en comunión con Dios, que recurra a la compañía
de sus amados; y quien anhele escuchar la palabra de Dios, que preste oídos
a las palabras de sus elegidos.
57 ¡OH HIJO DEL POLVO!
¡Cuidado! No te juntes con el impío ni busques su compañía,
pues tal compañía cambia la luz del corazón en fuego infernal.
58 ¡OH HIJO DE MI SIERVA!
Si deseas la gracia del Espíritu Santo, hazte compañero de los
justos, pues ellos han bebido, de manos del Copero inmortal, la copa de la vida
eterna y, como la verdadera mañana, vivifica e ilumina a los corazones
de los muertos.
59 ¡OH NEGLIGENTES!
No penséis que los secretos de los corazones están ocultos; es
más, sabed con certeza que en caracteres claros están grabados
y abiertamente manifiestos ante la Santa Presencia.
60 ¡OH AMIGOS!
Verdaderamente digo: todo lo que habéis ocultado en vuestros corazones
Nos es claro y manifiesto como el día; que esté oculto se debe
a nuestra gracia y favor y no a que lo merezcáis.
61 ¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Una pequeña gota del insondable océano de mi misericordia he vertido
sobre los pueblos del mundo; sin embargo, no he encontrado a nadie que se vuelva
hacia ella, por cuanto todos se han apartado del vino celestial de la unidad,
prefiriendo las corrompidas heces de la impureza y, contentándose con
la copa mortal, han rechazado el cáliz de la belleza inmortal. Vil es
aquello con que se satisfacen.
62 ¡OH HIJO DEL POLVO!
No apartes tus ojos del incomparable vino del Amado inmortal ni los dirijas
a heces mortales y corrompidas. Acepta de manos del Copero divino el cáliz
de la vida inmortal, para que sea tuya toda sabiduría y escuches la voz
mística que llama desde el reino de lo invisible. Exclama: ¡Oh vosotros
que tenéis bajas miras! ¿Por qué habéis rechazado
mi sagrado e inmortal vino a cambio de agua que se desvanece?
63 ¡OH VOSOTROS PUEBLOS DEL MUNDO!
Sabed, en verdad, que una calamidad imprevista os persigue y os espera un doloroso
castigo. No penséis que las acciones que habéis cometido han sido
borradas de mi vista. ¡Por mi belleza! Todas vuestras acciones las ha grabado
mi pluma con caracteres claros sobre tablas de crisolita.
64 ¡OH OPRESORES DE LA TIERRA!
Apartad vuestras manos de la tiranía, pues Me he comprometido a no perdonar
a nadie su injusticia. Este es mi convenio que he decretado irrevocablemente
en la tabla guardada, sellándolo con mi sello de gloria.
65 ¡OH REBELDES!
Mi indulgencia os ha envalentonado y mi paciencia os ha vuelto negligentes,
de tal modo que habéis dado riendas al fogoso corcel de la pasión
por peligrosos caminos que llevan a la destrucción. ¿Habéis
creído que soy descuidado o que no estaba informado?
66 ¡OH EMIGRANTES!
He destinado la lengua para mi mención, no la manchéis con maledicencia.
Si os venciere el fuego del yo, recordad vuestras propias faltas y no las de
mis criaturas, por cuanto cada uno de vosotros se conoce a sí mismo mejor
que a los demás.
67 ¡OH HIJOS DE LA FANTASÍA!
Sabed, ciertamente, que cuando aparezca la resplandeciente mañana en
el horizonte de santidad eterna, los secretos y hechos satánicos cometidos
en la oscuridad de la noche, serán puestos al descubierto y manifiestos
ante los pueblos del mundo.
68 ¡OH MALEZA QUE BROTAS DEL POLVO!
¿ Por qué con tus sucias manos no tocas primero tu propia vestimenta,
y por qué con el corazón manchado por el deseo y la pasión
tratas de buscar comunión conmigo y entrar en mi sagrado reino? ¡Qué
lejos, qué lejos estáis de aquello que deseáis!
69 ¡OH HIJOS DE ADÁN!
Palabras santas y acciones puras y buenas, ascienden al cielo de gloria divina.
Esforzaos para que vuestras acciones sean purificadas del polvo del yo y la
hipocresía, y encuentren favor en la corte de gloria; pues dentro de
poco, quienes prueban a la humanidad, ante la sagrada presencia del Adorado,
no aceptarán nada sino absoluta virtud y acciones de inmaculada pureza.
Este es el sol de la sabiduría y del misterio divino, que ha resplandecido
sobre el horizonte de la voluntad divina. Benditos aquellos que se vuelven hacia
él.
70 ¡OH HIJO DE LO MUNDANO!
Grato es el reino del ser, si llegases a él; glorioso es el dominio de la eternidad, si fueses más allá del mundo de la mortalidad; dulce es el sagrado éxtasis, si bebieses del cáliz místico de manos del Joven celestial. Si alcanzaras esta posición, te librarías de la destrucción y de la muerte, del afán y del pecado.
71 ¡OH MIS AMIGOS!
Recordad aquel convenio que celebrásteis conmigo en el monte Parán,
situado en los sagrados recintos de Zamán. Tuve como testigos al concurso
de lo alto y a los moradores de la ciudad de la eternidad; sin embargo, ahora
no encuentro a nadie fiel al convenio. Sin duda, el orgullo y la rebeldía
lo han borrado de los corazones, de modo tal que no queda ningún rastro
de él. No obstante, sabiendo esto, he esperado sin revelarlo.
72 ¡OH MI SIERVO!
Eres como una espada de excelente temple, oculta en la oscuridad de la vaina,
y cuyo valor es desconocido para el artífice. Por tanto, sal de la vaina
del yo y del deseo, para que tu valor se haga manifiesto y resplandeciente ante
todo el mundo.
73 ¡OH MI AMIGO!
Eres el sol de los cielos de mi santidad; no dejes que la contaminación
del mundo eclipse tu esplendor. Rasga el velo de la negligencia para que emerjas
resplandeciente por detrás de las nubes y adornes todas las cosas con
el atavío de la vida.
74 ¡OH HIJO DE LA VANAGLORIA!
A cambio de una soberanía efímera, habéis abandonado mi
dominio imperecedero, y os habéis adornado con las alegres vestimentas
del mundo, y hacéis alarde de ello. ¡Por mi belleza! A todos los
reuniré bajo una cubierta de polvo de un solo color y borraré
todos esos colores diferentes, a excepción de quienes eligen el mío,
el cual es purificación de todo color.
75 ¡OH HIJOS DE LA NEGLIGENCIA!
No pongáis vuestro afecto en la soberanía mortal y no os regocijéis
con ella. Sois como el pájaro incauto que con plena confianza canta sobre
la rama, hasta que de repente, la muerte cazadora lo derriba al polvo, y la
melodía, la forma y el color desaparecen sin dejar rastro. Por tanto,
tened cuidado, ¡oh esclavos del deseo!
76 ¡OH HIJO DE MI SIERVA!
La guía siempre la han dado las palabras, pero ahora la dan las acciones.
Todos deben manifestar acciones que sean puras y santas, pues las palabras son
propiedad de todos por igual, en tanto que acciones como esas pertenecen solo
a nuestros amados. Esforzáos con alma y corazón para distinguiros
mediante vuestras acciones. Así os aconsejamos en esta santa y resplandeciente
tabla.
77 ¡OH HIJO DE LA JUSTICIA!
Durante la noche, la belleza del Ser inmortal se dirigió desde la cima
esmeralda de la fidelidad, hacia el Sadra-tu'l Muntahá, y lloró
con tal llanto, que el concurso de lo alto y los moradores de los reinos celestiales
gimieron al oír su lamento. Entonces se oyó la pregunta ¿por
qué los lamentos y el llanto? Él respondió: Como se me
ordenara, esperé atento en la montaña de la lealtad, mas no respiré
la fragancia de fidelidad de quienes habitan la tierra. Luego, llamado a regresar
miré, y ¡he aquí! ciertas palomas de santidad eran atormentadas
por las garras de los perros de la tierra. Entonces, la Doncella del cielo apareció
rápidamente desde su mística mansión, desprovista de velos
y resplandeciente, y preguntó por sus nombres, y todos fueron dados salvo
uno. Y al insistir, fue pronunciada su primera letra; entonces los moradores
de los aposentos celestiales salieron precipitadamente de sus moradas de gloria.
Y mientras se pronunciaba la segunda letra, cayeron sobre el polvo todos y cada
uno de ellos. En ese momento se oyó una voz proveniente del más
íntimo santuario: "Hasta aquí; no más allá." En
verdad, damos testimonio de lo que han hecho y de lo que hacen ahora.
78 ¡OH HIJO DE MI SIERVA!
Bebe de la lengua del misericordioso el torrente del misterio divino, y contempla
en el amanecer de la prolación divina el esplendor manifiesto del sol
de la sabiduría. Siembra las semillas de mi divina sabiduría en
la tierra pura del corazón, y riégalas con el agua de la certeza,
para que los jacintos del conocimiento y sabiduría broten frescos y lozanos
en la sagrada ciudad del corazón.
79 ¡OH HIJO DEL DESEO!
¿Hasta cuándo volarás por los reinos del deseo? Te he dado
alas para que te remontes hacia los reinos de mística santidad, y no
hacia las regiones de la fantasía satánica. También te
he dado un peine para que arregles mis negros cabellos, y no para que laceres
mi garganta.
80 ¡OH MIS SIERVOS!
Sois los árboles de mi jardín, debéis dar frutos excelentes
y maravillosos, para que vosotros mismos y otros obtengan provecho de ellos.
Así, incumbe a todos ocuparse en oficios y profesiones, pues en esto
yace el secreto de la riqueza, ¡oh vosotros dotados de entendimiento! Por
cuanto los resultados dependen de los medios, y la gracia de Dios será
totalmente suficiente para vosotros. Los árboles que no dan fruto, han
sido y siempre serán para el fuego.
81 ¡OH MI SIERVO!
Los más viles entre los hombres son aquellos que no dan ningún
fruto en la tierra. Tales hombres son en verdad considerados entre los muertos;
es más, ante la vista de Dios, mejores son los muertos que esas almas
ociosas y despreciables.
82 ¡OH MI SIERVO!
Los mejores de los hombres son aquellos que se ganan el sustento con su oficio
y lo gastan en sí mismos y en sus familias, por amor a Dios, el Señor
de los Mundos.
La mística y maravillosa Novia, que estaba oculta bajo el velo de la prolación, ahora,por la gracia de Dios y su divino favor, se ha hecho manifiesta como la resplandeciente luz que vierte la belleza del Amado. Atestiguo, ¡oh amigos!, que el favor es completo, el argumento se ha cumplido, la prueba es manifiesta y la evidencia se ha establecido. Ahora, que se vea lo que revelarán vuestros esfuerzos en el sendero del desprendimiento. Así, el favor divino ha sido plenamente otorgado a vosotros y a quienes están en el cielo y en la tierra. Toda alabanza sea para Dios, Señor de todos los Mundos.
Fin del documento por sí; introducción y notas impiezan
Notas elaboradas el día 16 de abril de 1997. Algunas de estas notas pertenecen al documento archivado como SPOS.ZIP
Contenido/contents:-
Notas del corrector de pruebas-
Proofreader's notes-
Las Palabras Ocultas-
aparte: documento de instrucciones para la acentuación corecta nombre
del documento archivado como SPOS.ZIP (español) SPF001.TXT/-
separate document: instructions to achieve the correct accented characters from
the file saved as SPOS.ZIP: that filename (English) ENF001.TXT
* * * * * *
Notas del corrector de pruebas de este documento electrónico
(1) Las letras subrayados en las palabras Persas (como sh, kh) perdieron la parte subrayado; y las letras que llevan puntito debajo (la "T" en "Táhirih" por ejemplo) tampoco los tienen. Si salieron en el libro impreso no se convirtieron a la forma electrónica.
(2) Los "em dash" son convertidos a "espacio guión espacio"
(3) El libro impreso lleva números de página que no salen en este documento, debido a la enumeración íntegra.
(4) Una linea de asteriscos separa las notas del corrector de pruebas una de otra. Una linea doble de asteriscos separan las notas del libro mismo.
(5) Hubieron notas de pie de página en la introducción. las cuales fueron convertidas a notas al final de lo mismo.
* * * * * * * * *
SEAB proofreader's notes for users about the electronic text
Filename SPOS.TXT
Notes written April 16, 1997
(1) Transliterated persian words often correctly contain underlined groups (sh, kh) as well as letters with a period under them ("T" in Tahirih). This is all lost when put into a format usable by various types of computers.
(2) "em dash" es were converted to "space dash space".
(3) Page numbers were not retained in this electronic file because of the numbering of the Hidden Words themselves.
(4) A single row of astericks separates the notes sections (one in Spanish, one in English) from each other.
(5) The introduction contained footnotes which were converted to endnotes placed after the introduction.
* * * * * * * * *
* * * * * * * * *
Título original inglés: The Hidden Words
PUBLICADO POR LA ASAMBLEA ESPIRITUAL DE LOS BAHÁ'ÍS DE ARGENTINA, BAJO CONVENIO CON LA ASAMBLEA ESPIRITUAL NACIONAL DE LOS BAHÁ'ÍS DE LOS ESTADOS UNIDOS
Queda hecho el depósito que marca la Ley 11.723
El precio de venta de este ejemplar es sin propósito de lucro. Su finalidad de acrecentar el patrimonio de la entidad para la realización de su labor cultural.
I.S.B.N. 950-9001-18-X
Impreso en Argentina - Printed in Argentina
E.B.I.L.A
EDITORIAL BAHÁ'Í INDO.LATINOAMERICANA
Manuel Ugarte 3118 Buenos Aires - Argentina
[El párafo siguiente estaba al final del libro]
Esta edición, con una tirada de 3.000 ejemplares, ha sido compuesto en
tipo Aster ST, compaginada, impresa y encuardenadaen Macagno, Landa y Cía.,
S.R.L. Aráoz 164, Buenos Aires, Argentina. Setiembre de 1983
INTRODUCCIÓN
En Dios Pasa, Shoghi Effendi (1) relata cómo en el año 1858, Bahá'u'lláh, (2) mientras caminaba envuelto en sus meditaciones, por las riberas del Tigris, fue inspirado con los "pronunciamientos como joyas" que componen este libro. Shoghi Effendi señala que la obra se identifica con el Libro Oculto de Fátimih, el cual se cree fue revelado por el Ángel Gabriel a través del Imán 'Alí, para consolar a la dolorida hija de Muhammad, después del fallecimiento del Profeta; hasta ahora, el libro permaneció oculto al conocimiento humano. Lo describe como la "dinámica levadura espiritual, lanzada a la vida del mundo para la reorientación de las mentes de los hombres, la edificación de sus almas y la rectificación de su conducta", y lo clasifica como preeminente entre las obras éticas del Autor.
Presenta en su forma sentenciosa la suma y esencia de todas las revelaciones del pasado. Según la profecía, todos los mensajeros y Profetas, incluso el Qá'ím, están reunidos bajo la sombra del sagrado estandarte que el Prometido ha izado; bajo ese mismo estandarte se halla la Esencia de sus Enseñanzas. Palabras Ocultas no es una recopilación, tampoco es una declaración ordenada. Es una nueva creación. Es una destilación de todas las Sagradas Escrituras. Es el punto focal donde convergen las Grandes Luminarias del pasado, uniéndose en una sola Luz, y todos los Ayeres de Dios se convierten en Hoy.
Nos es dada como una fuerza espiritual, imbuida con la presencia de todos los Monarcas Espirituales del pasado, activa, urgente, expansiva, sólidamente establecida en el corazón de la vida humana para realizar la destinada regeneración de la raza.
El libro tiene dos secciones: la primera, originalmente escrita en árabe y la segunda, en persa. El lector fácilmente percibe que el tema de las dos secciones y la forma en que están dispuestas son similares, aunque hay otras diferencias además del idioma. La parte árabe es más corta que la persa, veinticinco páginas en comparación con cuarentiuna, es más sencilla, directa, definida, ética, y la otra más personal, atractiva, mística, poética. Todos los versos árabes son dirigidos al "Hijo", los persas son muy variados: "Oh Sombra Fugaz", "Oh Moradores del Supremo Paraíso", "Oh Esencia del Deseo", "Oh Compañero de mi Trono", "Oh Ricos de la Tierra", "Oh Vosotros Pueblos del Mundo", "Oh Opresores de la Tierra", "Oh Emigrantes", "Oh Maleza que Brotas del Polvo" y muchas otras frases contrastadas. Los versos árabes son dirigidos a individuos, con la excepción de los números 66, 68 y 69; la sección persa tiene treinta y tres dirigidos a grupos. El tono del Autor es distinto en las dos partes: el escritor en árabe es un maestro amoroso, en persa, un amante que enseña. La sección persa se refiere más a la Manifestación en sí, por ejemplo en los versos 15, 16, 17, 23, 24, 29, 34, 35, 45, 46 y 52; y a eventos históricos como en los versos 19, 63 y 71. No obstante, el prólogo a la parte arábiga describiendo la naturaleza del trabajo, es también aplicable a la parte persa: "Esto es lo que ha descendido del reino de gloria, proferido por la lengua de la fuerza y del poder y revelado a los Profetas de antaño..." Y el epílogo al término de la sección persa se aplica igualmente a la sección arábiga. Además, los versos que componen el libro, ciento cincuenta y tres, están tan entrelazados y dependientes que forman un todo integrado.
Obviamente, Palabras Ocultas es una de esas obras que solo puede ser interpretada por la experiencia personal e incluso comunal. Nosotros, los del crepúsculo espiritual, quienes todavía nos hallamos mas bien en el lado oscuro; que heredamos la tradición general de duda y adoración al becerro de oro, no podemos penetrar el significado profundo de estas Palabras Ocultas, ni lograr la perspectiva de la vida y del universo que ellas inculcan. Han de pasar años y generaciones hasta que el hombre pueda liberarse de las cadenas con que ha ligado su alma y recuperar la perspicacia perdida por la prolongada falta de uso.
En su primer verso, Palabras Ocultas define la verdadera meta suprema de la vida terrenal del hombre, e indica la manera de cumplirla, esto es, mediante la apropiada disciplina de la voluntad y la emoción. Jesucristo Se refirió al mismo propósito en la Parábola de los Talentos cuando el Señor dijo a su fiel siervo: "Sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré." (3) En otra parte de Palabras Ocultas (4) dice que la meta y esperanza del hombre es "alcanzar el dominio sempiterno de Dios y llegar a merecer sus dádivas invisibles"; revestir el alma con la unidad y eternidad divinas que Dios ha creado para los hombres, y así ser para toda la eternidad la revelación de su ser eterno"; "reconocer que el hombre se hizo para Dios; o sea, su lengua para la mención de Dios, su corazón para el descenso de Dios, su espíritu el lugar de la revelación de Dios"; "amar a Dios para que el amor de Dios le pueda alcanzar; (5) que Dios pueda nombrarle y llenar su alma con el espíritu de vida"; y "entrar sin demora en el Paraíso del amor de Dios, el hogar celestial de la reunión con Él". Todas estas metas son internas, espirituales, se refieren a una relación particular con Dios; y una vez alcanzadas, son seguras, ciertas, inalienables, eternas. El lugar que el hombre gana así, es "antiguo"; es una parte del sistema universal y fue implícito en la creación del hombre: mediante su esfuerzo llega por fin a lo suyo. De ninguna manera es material y por lo tanto no puede disolverse. Es real a la vista del Profeta y por eso, permanente; según las enseñanzas de las Palabras Ocultas nada que no sea permanente merece el esfuerzo del hombre inteligente.
Aunque el objetivo es expresado en lenguaje figurativo, no es menos definido. Cuando se le preguntó a 'Abdu'l Bahá por qué los mensajeros hablan así, se dice que Él respondió: "las revelaciones de los Profetas nunca pueden ser traducidas adecuadamente, debido a la pobreza e imperfección de nuestro lenguaje. Sus pensamientos son tan elevados que las mentes humanas no los comprenden. Ello explica el uso del lenguaje alegórico: las parábolas hacen meditar a los hombres y les hacen orar pidiendo iluminación, para que puedan entender el significado oculto. Buscar la verdad profundiza la capacidad del hombre y clarifica su visión, sin engendrar el orgullo intelectual."
Con gran poder y en cien imágenes de suma belleza, Palabras Ocultas muestra que la Soberanía, Dominio, Reunión, Unidad y Vida fueron partes del original Diseño Creativo de Dios; como en los versos arábigos 3, 4, 9, 10, 11, 12, 13,19, 32, 64, 65 y en los versos persas 23, 27, 28, 29, 30, 34.
Explica qué es el hombre y cómo fue creado; revela que Dios, siendo aún un tesoro oculto, velado en su ser inmemorial y en la eternidad antigua de su esencia, conoció su amor por el hombre y por lo tanto lo creó. Entonces no fue su amor, sino el conocimiento de este amor que motivó a Dios en su tarea creativa. Esta verdad profunda y mística encuentra su paralelo en el mandato (del árabe 10), "Mi amor está en ti; conócelo". Y más remotamente se refleja en la tradicional clasificación de los "Ángeles" en nueve órdenes, siendo los más elevados los serafines, ángeles de conocimiento y sabiduría y en segundo lugar los querubines, ángeles de amor.
Este amor es la fortaleza del hombre; cuando la reconoce y entra en ella, está protegido del error y la muerte, y está seguro para siempre. El hombre es la lámpara de Dios, hecha para derramar la luz de Dios mismo. Fue creado de la arcilla del amor y le es dada la existencia por la esencia del conocimiento. Es el dominio de Dios y no perece; es la luz inextinguible de Dios. Dios le hizo aparecer del desierto de la nada y ha decretado para su educación todo átomo existente y la esencia de todo lo creado. No hay paz ni descanso para él salvo en la sumisión a Dios; no hay razón para la tristeza, salvo en el alejamiento de Dios, ni alegría, salvo en la cercanía a Él. Hasta que el hombre no ame a Dios, permanecerá separado de Él, lejos del Paraíso, insatisfecho, sin descanso, más allá del alcance del amor de Dios. Pues el hogar de Dios es el corazón del verdadero creyente; el hogar del hombre es la Reunión con Dios.
Bahá'u'lláh habla de las dádivas y oportunidades del hombre y lo convoca a la acción. Dios le ha hecho rico y noble; para él colocó los frutos más exquisitos sobre el árbol de la gloria. Dios le saluda con nuevas de luz y reunión; le fortalece con el espíritu del poder; le guía con la luz de su faz; le llama hacia lo eterno, le pide magnificar la causa de Dios para que Él le revele su grandeza y para que el hombre de la tierra pueda alcanzar la victoria; le dice que el corazón del hombre es como un jardín donde ha de plantar únicamente el rosal del amor, en el cual el ruiseñor del anhelo gorjea su canción de éxtasis. Revela que la muerte es una mensajera de alegría; le desafía por amor a la justicia para que sacrifique mil vidas en nombre de su Gran Bienamado.
El sendero del alma hacia la Reunión yace en el amor, tan desprendido, tan completo que significa el rechazo de todo salvo Dios; significa separación, desinterés, pureza. Cristo enseñó que los puros de corazón tendrán la bendición de ver a Dios. El primer consejo de Palabras Ocultas es el de poseer un corazón puro. Para que el hombre ame a Dios, tiene que apartarse de sí mismo; para buscar el beneplácito de Dios no puede considerar el suyo. No debe gloriarse en su propio nombre sino en el de Dios; no debe confiar en sí mismo sino en Dios. No hallará paz salvo en la renuncia a sí mismo, volviéndose a Dios. Abandonando todo salvo a Dios, debe tornar su rostro hacia el de Dios y olvidándose de todo salvo de Dios, debe comulgar con Él. No ha de buscar auxiliador fuera de Dios; ningún otro jamás le satisfará. En toda la extensión del espacio y del cielo, no encontrará descanso salvo en la humildad y sumisión a Dios. La prueba del verdadero amor es la fortaleza y la paciencia, y el amante sincero anhela la tribulación, así como el rebelde anhela el perdón, y el pecador, la misericordia. En verdad, el hombre debería estar tan contento con el placer de Dios, tan agradecido por todo lo que Él le ordena, que debería abandonar todo y buscar la muerte del mártir. (6)
Pues, el hombre por naturaleza tiene un yo, un ser íntimo inferior; tiene un Satanás así como también tiene un ángel. En otra parte Bahá'u'lláh Se refiere a él como la Esencia del Error. Aquí en Palabras Ocultas, por un lado llama al hombre, "Oh Esencia de la Negligencia," "Oh Esclavo Cautivo del Mundo," "Oh Quintaesencia de la Pasión," "Oh Maleza que Brotas del Polvo," y por otro lado, "Oh mi Hermano,""Oh Compañero de mi Trono." Este yo es incompatible con el ser superior, como lo es el agua con el fuego; se alía con el enemigo de Dios; por el yo, el hombre puede extraviarse y perderse; permanecer lejos de Dios; pues embriaga al hombre con el sueño de la negligencia o le lleva a una estéril búsqueda al rivalizar con Dios. (7)
Considerando el panorama del pasado Ciclo Profético, se observa que el elemento malévolo del hombre ha triunfado hasta ahora sobre el bueno. Bahá'u'lláh contempla al hombre, empobrecido y abatido, por su propia voluntad y acción, ocupado con sus propias ociosas fantasías y vanas imaginaciones, desconfiado y rebelde en contra de Dios, y por lo tanto, destruyendo su esperanza, escogiendo la vergüenza ilimitada, encadenándose a este mundo y en la prisión del yo, trocando el Paraíso por el montón de polvo que es el mundo mortal. (8)
En todo el libro, el sutil poder destructivo del ser inferior queda al descubierto y se advierte al hombre de la necesidad de luchar en su contra constantemente y sin compromisos. Se le ordena "aléjate de ti mismo" ... "no habrá paz para ti, mientras no renuncies a ti mismo; te incumbe poner tu confianza en Mí y no en ti mismo." "Vuelve tu rostro hacia el mío y renuncia a todo salvo a Mí." "Olvídate de todo menos de Mí."(9)
Aquel que desea a Dios, se le asegura, no ha de buscar a nadie más; aquel que quiere contemplar mi belleza debe cerrar sus ojos ante el mundo y a todo lo que hay en él. La voluntad de Dios y la voluntad de otro, no pueden morar juntas en un corazón. (10) Mientras el corazón esté manchado con el deseo y la pasión, no puede comulgar con Dios. Si el hombre busca beber del vino de la vida inmortal, debe purificarse de la contaminación de la riqueza en la fuente del desprendimiento. (11) Para que la semilla de sabiduría divina brote y se desarrolle en el hombre, la tierra del corazón en que está plantada debe ser pura y la semilla debe ser regada con las aguas de la seguridad y la certeza. (12) Se advierte al hombre que en esta Edad de Justicia, los verdaderos fieles pueden lograr recompensas nunca vistas; las normas por las cuales se mide la fe igualmente son elevadas y al creyente se le pide esforzarse para que sus acciones sean purificadas del polvo del yo y de la hipocresía y disfrute del favor de la corte de gloria, pues los que prueban a la humanidad, ya en la santa presencia del Adorado, solo aceptarán la virtud absoluta y los hechos de pureza inmaculada.
La dominación de este yo, el desprendimiento de deseos egoístas, es en sí la tarea esencial que confronta el alma aspirante. Bahá'u'lláh termina esta obra ética con un desafío final para los fieles: "Ahora, que se vea lo que revelarán vuestros esfuerzos en el sendero del desprendimiento." El Creador ha dejado esta imperfección en la naturaleza del hombre y le ha dado el libre albedrío para luchar contra ella, para que el hombre pueda, por sus propios esfuerzos, "merecer conocerme (a Dios) y reflejar mi Belleza."
Si no existiese el yo, el hombre no podría ganar la alabanza y recompensa; quizá no sería puesto a prueba ni sufriría tribulación, pues no sería más que un autómata. Esta exigencia de esfuerzo, este privilegio del libre albedrío puede convertir al planeta en un lugar de tormento, pero también lo hace el campo de posible victoria, una arena donde el logro moral es verdaderamente un hecho del hombre, alcanzado bajo la ley munificente de la justicia, por su propio conocimiento, determinación y acción. En el "mundo venidero" esta oportunidad de lograr el mérito no existe. Allí, para su progreso, el hombre no depende de su esfuerzo y justicia, sino de la misericordia de Dios. Por lo tanto, Bahá'u'lláh aconseja al hombre aprovechar esta oportunidad aquí y ahora, pues no se repetirá. Los fuegos del infierno, como se explica en otra parte, es estar consciente de inapreciables oportunidades desechadas y ahora perdidas para siempre.
Las Palabras Ocultas es un signo de la victoria de Dios y el cumplimiento de su antiguo propósito para la humanidad. Jamás ha sido revelado ningún libro resplandeciente con tanta intensidad de luz, ni pudo haber sido otorgado anteriormente a la humanidad. Contiene la suma de todas las Revelaciones, colmadas en su integridad, renovadas en poder, y llevadas a la perfección de la unidad, mediante las coronadoras palabras de Bahá'u'lláh. Es la Insignia de la unicidad de todos los Profetas de Oriente y Occidente, desde el principio hasta el presente; la Insignia de esa Fe Universal sobre la cual se edificará la Más Grande Paz.
GEORGE TOWNSHEND
1 Shoghi Effendi, bisnieto de Bahá'u'lláh, fue nombrado Guardián
de la Fe Bahá'í por 'Abdu'l-Bahá, quien había sido
designado por su Padre, Bahá'u'lláh, como Intérprete de
su Palabra y Líder de su Fe.
2 Bahá'u'lláh (1817-1892), Fundador de la Fe Bahá'í,
proclamó ser el Mesías Mundial prometido en las profecías
de todas las religiones.
3 San Mateo 25: 21.
4 Árabe 2, 16, 46, 68. Persa 56, 71.
5 Árabe 1, 4, 6, 64. Persa 29, 66.
6 Árabe 1, 7, 8, 15, 16, 17, 40, 45, 46, 47.
7 Árabe 5, 23. Persa 16, 29, 30, 31, 33, 44, 50.
8 Árabe 13, 14, 15, 22. Persa 21, 74.
9 Árabe 7, 8, 15, 16.
10 Persa 31.
11 Persa 55.
12 Persa 36.
Enlace al comienzo del documento
| RETURN TO HOME · Página principal · Los Escritos Sagrados en español * Bahá'í Sacred Writings in Spanish |
Autor de HTML: Woodson Gannaway correo
electrónico
El documento fue confeccionado en la fecha: 21 de Abril, 1997
Fecha de la última modificación del documento: 4
de Octubre, 1997